Mucho más que muebles: cómo el diseño de producto está redefiniendo los espacios de trabajo

IN | WORKSPACE SPAIN mesa diseñadores 26

La mesa de diseñadores de producto celebrada en el marco de IN|WORKSPACE SPAIN dejó algo claro desde el primer minuto: el mobiliario no se diseña únicamente para ocupar un espacio. Hoy el diseño crea experiencias, construye cultura corporativa y redefine la forma en la que vivimos las oficinas. El encuentro reunió a algunas de las voces más reconocidas del diseño español, con décadas de trayectoria internacional:  Ximo Roca, Susana Sancho, Eva Prego, Rafa Ortega, Aitor García de Vicuña y Ana Segovia, quienes reflexionaron sobre el valor del diseño de producto en los entornos de trabajo. Mesa moderada por Marcelo Ghio. Y aunque cada uno aportó perspectivas distintas, todos coincidieron en una idea común: el diseño ya no puede separarse del bienestar, la flexibilidad y la emoción.

Uno de los grandes temas de la mesa fue cómo los espacios corporativos han evolucionado radicalmente en los últimos años, humanizándose. Los diseñadores explicaron cómo elementos antes casi inexistentes en las oficinas -vegetación, zonas de descanso, espacios informales o áreas de comunidad- se han convertido hoy en imprescindibles.

La arquitectura biofílica, por ejemplo, apareció como una de las tendencias consolidadas. La presencia de naturaleza en el workplace ya no es un recurso decorativo, sino una herramienta para mejorar bienestar, confort y experiencia de usuario. “Antes llevar una planta a la oficina era casi anecdótico; hoy no se entiende un espacio de trabajo sin vegetación”, resumía una de las participantes.

Diseñar ya no es hacer muebles: es crear ecosistemas

Otro de los debates más interesantes fue cómo el diseño de producto ha pasado de centrarse en piezas individuales a pensar sistemas completos de experiencia. Los ponentes hablaron de cómo, hace apenas dos décadas, un puesto de trabajo se limitaba prácticamente a “una mesa, una silla y un armario”. Hoy, en cambio, los espacios corporativos funcionan como ecosistemas complejos donde conviven: zonas colaborativas, espacios de concentración, áreas informales, hospitality, acústica, tecnología…

El mobiliario deja así de ser un simple objeto para convertirse en equipamiento estratégico capaz de transformar la forma de trabajar. Frente a tendencias excesivamente estéticas o efímeras, varios diseñadores reivindicaron el valor de la funcionalidad y la ergonomía como base del buen diseño.

Uno de los participantes relató cómo, al enfrentarse al diseño de su primera silla, decidió formarse en biomecánica y procesos industriales antes siquiera de dibujarla. El resultado: una pieza que sigue fabricándose veinte años después.

La reflexión dejó una idea potente: el diseño duradero sigue siendo el más sostenible.

También se habló mucho de flexibilidad y modularidad. Sofás que cambian de configuración, sistemas adaptables o elementos pensados para evolucionar según las necesidades del usuario. Porque los espacios ya no son estáticos. Y el diseño tampoco puede serlo.

El diseño de muebles también comunica

Más allá del producto físico, la mesa abordó otra cuestión cada vez más relevante: la importancia de comunicar el diseño. En este sentido, algunos estudios explicaron cómo hoy trabajan no solo creando piezas, sino también desarrollando: dirección de arte, narrativa visual…La experiencia del espacio empieza mucho antes de sentarse en una silla.

El diseño español: una potencia todavía poco reconocida

Uno de los momentos más interesantes llegó al debatir sobre el peso del diseño valenciano y español en el panorama internacional. Los participantes defendieron que España cuenta actualmente con un nivel de madurez creativa comparable al italiano o al de otros grandes referentes internacionales. Sin embargo, también surgió cierta autocrítica: durante años el sector ha estado más centrado en trabajar para la industria que en comunicar y posicionar internacionalmente su talento.

La capital del diseño en Valencia supuso, según varios participantes, un punto de inflexión para visibilizar ese ecosistema creativo formado por diseñadores, fabricantes, industria y cultura del diseño.

Quizá una de las mejores conclusiones de la mesa fue entender que el diseño ya no se mide únicamente por cómo se ve un espacio, sino por cómo hace sentir a las personas. Los diseñadores hablaron de narrativa, iluminación, materiales, acústica, señalética y recorridos como herramientas capaces de provocar emociones y comportamientos concretos.

Porque hoy el verdadero reto no es solo diseñar oficinas bonitas. Es diseñar lugares donde las personas quieran estar.

Todas estas reflexiones formaron parte del programa de mesas de debate de IN|WORKSPACE SPAIN 2026 – The Interior Workspace Spain Expo, el encuentro profesional organizado por FAMO y celebrado en el Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo de Madrid. La feria reunió a más de 1.600 visitantes registrados y a más de 50 marcas expositoras vinculadas al diseño, equipamiento e innovación para espacios de trabajo, consolidándose como uno de los grandes puntos de encuentro del sector workplace en España.

This is a staging environment